Una visita al panteón

Por un título neutral que no sonara gótico.

Hace un tiempo (octubre-noviembre 2010) me embarqué a una aventura fotográfica un tanto extraña. Por festividades relacionadas con el día de los muertos en la escuela, intenté organizar una exposición llamada “Exposición colectiva por día de muertos y tradiciones mexicanas”.

Se montaría en la galería del tec, todo tipo de materiales relacionados con el tema, y como quería participar en mi evento (evento del comité) me fui a pasear a los panteones 1 y 2 de la ciudad (en la col. Castillo) para preparar una pequeña exposición fotográfica.

Debo decir que tuve que ir dos veces porque no sabía que los panteones los cerraban a las 4:00pm. Al llegar en taxi, el panteón no. 1 me pareció tan solitario y tenebroso porque había un señor solitario en la entrada, que mejor me regresé caminando al panteón no.2 que al menos tenía señoras vendiendo flores de cempasúchil.

Entré como si nada y me dispuse a tomar fotos, que cabe decir que mi cámara era una point and shoot de esas digitales compactas que todo mundo tiene. Las lápidas, flores y estatuas de cada difunto son una obra de arte, como es uno de los panteones más viejos, muchas de las personas enterradas habían nacido el siglo pasado. Había una capilla con un par de personas, y conforme profundizaba en los terrenos de las lápidas, se perdió el sonido de la carretera y un silencio muerto y sin vida se escuchaba o percibía a mi alrededor. No me gustó para nada y me regresé. Las hojas de los árboles se escuchaban secas y tristes, nunca tuve miedo hasta que ese silencio me rodeó. Al fondo alcanzaba a percibir lápidas con cruces y estrellas extrañas por lo que creo que fue lo mejor no proseguir.

El angelito tenía una flor fresca que alguien le había dejado, supongo por fechas (1-2 de nov.), no le puse título a la foto.

Tomé una que otra foto que me gustó pero estar sola en ese lugar por lo que creo fueron varias horas, fue una experiencia muy extraña. Como dice mi papá: hay que temerle a los vivos no a los muertos, me llegó a preocupar más el que alguien me fuera a hacer daño que lo que estaba debajo de la tierra.

Había una capilla o casita rara sin techo con palabras como: existencia, fracaso, olvido, placer, odio, tiempo, amor… entre otras, le tomé fotos por donde pude, pero no me atreví a entrar, me recordó a las frases de acción poética para Entijuanarte de éste año. ¿Alguien sabe qué significa este lugar?

Al regresar de la col. Castillo, pasé al centro al mercado municipal a tomar fotos coloridas para añadir a la lista. Extraño mucho tomar fotos, solo que es un tanto peligroso, cuando pasé debajo del arco-reloj monumental, un guardia de un antro-gay me pidió mi cámara para disque tomarme una foto a mí, pero lo hizo tan agresivamente que corrí asustada ;n;.

Y bueno, ahora que re-analizo la experiencia, no lo volvería a hacer y no lo recomiendo, me estoy sintiendo incómoda en este momento, jajaja pero cada quien sus gustos!

2 comentarios

  1. Yo fui al panteón 2 como a las 10-11pm hace poco, si me dio miedo como tu dices, los vivos, un maleante vaya, pero valió la pena.

    Me encanto la foto con las palabras!

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    1. Ir sola a un lugar vacío y solitario no es muy buena idea @_@ antes era más aventada pero ahora la pienso dos veces!, jaja, y gracias :)

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